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lunes, 14 de enero de 2019

Porque antes que nada somos personas


Esto es lo que entiende el feminazismo radical
por concordia y lucha por no incitar al odio genérico

FEMINISMO DE SECTA

No se alcanza la igualdad desde la discriminación; es una contradicción «in terminis». Tampoco son buenos puntos de partida el miedo, la desconfianza y la sensación de superioridad o inferioridad. La perspectiva de género se empeña en destruir la evidencia de que cada persona, independientemente de su sexo, es única en su complejidad, soberana e irrepetible. De ahí que resulte insultante ese feminismo de secta empeñado en meternos a todas en un mismo saco, atribuirnos una ideología consustancial a nuestra condición femenina y convertirnos en marionetas al servicio de una causa perfectamente definida: la de la izquierda que se autodenomina «progresista» cuando los hechos demuestran que solo sus dirigentes progresan bajo su gobierno. Conmigo que no cuenten. Me niego rotundamente a dejarme utilizar.

¡Oh, cuánta cortesía, educación y clemencia en esta pancarta feminazi!

Yo ejercía de feminista, en el sentido literal de la palabra, cuando Irene Montero no era ni un proyecto en la mente de sus padres. Escogí un oficio eminentemente masculino entonces, en una especialidad, el periodismo político de prensa diaria, en el que esa prevalencia se traducía en condiciones laborales prácticamente incompatibles con la conciliación familiar. A diferencia de la lideresa podemita, crie a mis hijos con dos meses escasos de baja y nulas ayudas a la maternidad. Mi generación trabajó muy duro para conseguir los derechos que ella ha disfrutado, exigir oportunidades, demostrar capacidad y desmontar incontables prejuicios arraigados en la sociedad, después de que la anterior hubiera logrado, con la participación activa de muchos hombres, derribar los obstáculos legales que impedían a las mujeres ser dueñas de su destino en España. Guárdense por tanto sus lecciones Adriana Lastra, Carmen Calvo, Teresa Rodríguez y demás sacerdotisas de la nueva religión que nos trata como a seres desvalidos, necesitados de tutela y ventajas. Basta ya de usurpar la representación de un colectivo que engloba a la mitad de la humanidad. Yo no comulgo con sus dictados ni acepto sus dogmas. No se atrevan a hablar en mi nombre. No me incluyan en su lista.

Rita Maestre
(Madrid, 1988)
Política, concejala y activista podemita que quitándose parte de la ropa asaltó la capilla de la Universidad Complutense el 10 de marzo de 2011 interrumpiendo una misa al grito de : "Sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios!", "¡Arderéis como en el 36!", "¡Poder clitoriano contra el Vaticano!", "¡Menos rosarios y más bolas chinas!", "¡Vamos a quemar la Conferencia Episcopal!" o "¡El Papa no nos deja comer las almejas!", toda una loa a la convivencia democrática y el respeto a la no discriminación por credo religioso

La palabra de un varón no puede valer más que la de una mujer, ni tampoco menos, como ocurre en las denuncias por violencia de género. Esa presunción contraviene un principio esencial de la democracia y en nada contribuye a combatir ese delito. A las mujeres no «nos» matan ni «nos» violan por ser mujeres, tal como postula el discurso oficial de esas gurús, entre otras razones porque la inmensa mayoría los hombres no va por ahí violando o matando a nadie. Algunas mujeres, afortunadamente muy pocas en nuestro país si lo comparamos con otros vecinos, son víctimas de esos crímenes, porque algunos hombres, los menos, son criminales cuyo lugar está o debería estar en la cárcel, de por vida en el caso de los multirreincidentes. De por vida, sí, digan lo que digan las mismas voces biempensantes que se atribuyen en exclusiva la defensa de esas víctimas. Condición femenina y anticapitalismo o socialismo son conceptos que nada tienen que ver entre sí. Magnitudes de ámbitos distintos. Las mujeres no tenemos un derecho sacrosanto al aborto, porque en el acto de abortar hay dos vidas implicadas y dos derechos contrapuestos: los de la madre y los del hijo, por no mencionar los del padre, paradójicamente librado de cualquier responsabilidad. Ignorar esta realidad es falaz y deshonesto. Identificar feminismo y aborto, como dos caras de una misma moneda, denota, una vez más, una falta de respeto absoluta a los valores y creencias de millones de mujeres tan consagradas como la que más a la lucha por conseguir la plena y total igualdad. Cada mujer es un mundo. No dejemos que nos conviertan en peones de sus políticas.

(Artículo de opinión escrito por Isabel San Sebastián
y publicado por el periódico "ABC" el lunes 14 de enero de 2019)


Isabel San Sebastián
(Santiago de Chile, 1959)
Periodista y escritora

sábado, 19 de agosto de 2017

Ya dura demasiado el camelo de la cortina de humo del soberanismo en Cataluña

 
 
Todos los políticos instrumentalizan la democracia en favor de sus intereses y objetivos como si nadie se diera cuenta de que en las urnas cabe y vale tanto el voto de un beodo crónico y el de un loco de atar  o un ignorante como el de un ciudadano informado y responsable
 
DE REPENTE, LA REALIDAD

Ahí estaba la señora Forcadell, retejiendo una astrosa bufanda jurídica para que no se constipe legalmente el prodigioso referéndum de autodeterminación y metiéndola finalmente en la gaveta, no vaya a inhabilitarla el imperialismo español y también la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría a punto de tomar de nuevo el avión a Cataluña con el objetivo de practicar la danza de la lluvia en la plaza de Sant Jaume para que comience a diluviar durante veinte años en el país, como diluvió en Macondo disolviendo los recuerdos y las almas, cuando inopinadamente un atentado terrorista mata a una docena de ciudadanos, provoca heridas a más de medio centenar y produce un caos en el centro de Barcelona y toda esta inmensa necedad que se prolonga ya más de un lustro, todo el ímprobo e interminable esfuerzo institucional y retórico dedicado a que la agenda política en Cataluña en su integridad esté atravesada por la necesidad imperiosa de construir un nuevo Estado a cualquier precio, esta pandemia idiotizadora en virtud de la cual una élite política hacendosamente corrupta ha conseguido distraer al personal con la fantasía de un nuevo comienzo para rehacer Cataluña, o la revolución, o las cuentas corrientes, toda esta hastiante payasada sorda, ciega y muda ante el desempleo y la precarización laboral, el colapso de los servicios sociales, la asombrosa degradación urbana, el desfallecimiento de las universidades, el estímulo subvencionado a la xenofobia, y todo aquello que, en fin, no pueda cubrir cómodamente una estelada, se transforma en una flatulenta fantasmagoría, porque están matando gente, están atropellando a gente en la Rambla entre gritos de pánico, está la sangre salpicando las aceras bajo la mirada febril de un tipo que se ha subido a una furgoneta para golpear y aplastar al mayor número de personas posibles.
 
 
13 muertos y 130 heridos dejó el atentado yihadista en Barcelona
el jueves 17 de agosto de 2017 en torno a las 17:00 horas
 
Pero la muerte (y el terror) no cambiarán nada. Todavía recuerdo a Carod Rovira, por entonces conseller en cap y líder de Esquerra Republicana de Cataluña, reunirse con ETA para que los terroristas se fijaran bien en el mapa: Cataluña no era España y, por tanto, no deberían asesinar en Cataluña como, en cambio, podían hacerlo en Albacete, por ejemplo. En Albacete -o en Madrid, o en Sevilla, o en Bilbao- no había problemas para el asesinato político según ERC. Ese es el cieno moral por el que culebrean los que dirigen tan exitosamente ERC. En cierto sentido no está mal que la sangre no aturda demasiado, no imponga demasiado: los terroristas no pueden ganar interrumpiendo la cotidianidad y marcando como un hierro sus obsesiones en la piel temblorosa de ciudadanos libres. Esa es siempre su primera victoria. Pero sentiremos en las próximas horas y días una profunda decepción al comprobar cómo la estupidez no ha cambiado ni cambiará, y se escucharán burradas asombrosas, acusaciones brutales, insinuaciones vergonzosas. Nos faltará dignidad y muchos ni lo van a notar.

(Artículo de opinión escrito por Alfonso González Jerez y publicado
por el periódico "La Provincia" el viernes 18 de agosto de 2017)
 

La desolación por los crímenes cometidos en Las Ramblas de Barcelona no cambiará la mentalidad de los representantes políticos de Cataluña con su moralidad de baja estofa, y mucho menos su mediocridad o su afán desmedido por el arribismo

martes, 2 de mayo de 2017

El titiritero que hace las delicias del vulgo

 
Pablo Motos Burgos
(Requena, Valencia, 1985)
Presentador de televisión y locutor de radio
 
¡LES ORDENO QUE SE DIVIERTAN!
 
Pablo Motos (Requena, Valencia, 1965) tiene un sentido del humor que no coincide con el mío, lo cual no me afectaría en absoluto —me pasa con mucha gente— si no tuviese un programa de televisión que nunca me ha hecho la más mínima gracia, "El hormiguero", en antena desde 2006 y que tiene un éxito que, a día de hoy, sigo sin entender. Confieso que no he visto ni una sola emisión entera, pues hay algo ahí que me expulsa inmediatamente: yo creo que es ese ambiente de alegría tontiloca, de optimismo absurdo, de elogio permanente de la banalidad y de la impresión que tengo de que a Pablo le da lo mismo entrevistar a Stephen Hawking que a "El Koala": tú le plantas a alguien delante y él se saca la conversación más chorra de la que es capaz, lo mismo le da que sea un científico o un asesino en serie. De lo que se trata es de que el encuentro resulte chispeante y entretenga a la audiencia, que quiere a Pablo con locura, como si fuera el tío más cachondo del mundo. Puede que lo sea y que, por motivos inexplicables, saque al exterior al cenizo y al aguafiestas que hay en mí, pero su programa me produce el mismo efecto que las películas de Doris Day al protagonista de La conjura de los necios, Ignatius J. Reilly: si me he levantado moralmente fofo, me bastan unos minutos de El hormiguero para que me hierva la sangre y me sienta vivo en el peor sentido del término.
 
El modelo que triunfa en la España zafia: el graciosillo ignorante
 
Algo debo reconocerle al señor Motos: ha conseguido colar un programa infantil en horario adulto y que parezca dirigido a las personas mayores. Y gracias a su audiencia, por allí pasan estrellas de Hollywood y cualquiera que tenga algo que vender (aunque algunos se niegan a volver, como sucedió hace poco con Charlize Theron). Pero no pasa nada. Como decía Gila en uno de sus chistes más crueles: "Si no sabes aguantar una broma, márchate del pueblo". Y si venías a hablar de tu libro, de tu película o de tu contribución al progreso de la humanidad y te han tirado un cubo de agua sucia por la cabeza, pues a reír y a seguir aguantando preguntas chorras.
 
Uno de los iconos progres que ascendieron a la vera del bobo zapaterismo
 
A veces, al bueno de Pablo le sale el tiro por la culata, como le sucedió hace unos días con el reparto de la nueva serie de Netflix, "Las chicas del cable". A una le preguntó si le gustaba el reggaetón y si se le daba bien el perreo. A otra, que cuántos pendientes la cabían en la oreja. Y así sucesivamente, hasta conseguir que las redes sociales echaran humo y le tildaran de machista. Yo creo que, más bien, nuestro hombre encaja en el prototipo del graciosillo metepatas que todos hemos soportado en el colegio, en la universidad o en la mili (cuando había mili). Pablo Motos confunde el humor con la gansada pura y dura y, por regla general, suele salirse de rositas. Ahí tenemos a Will Smith, que ha pasado tropecientas veces por el programa y siempre está dispuesto a volver. Lo normal sería que, tras la primera encerrona, el señor Smith hubiese amenazado a su representante con arrancarle la cabeza si volvía a enviarlo a semejante despropósito audiovisual, pero igual su sentido del humor —a diferencia del mío— coincide con el de Pablo Motos.
 
Si en la radio apenas era soportable con sus payasadas, al pasar al mundo de la imagen resulta del todo impresentable con su aspecto de ratero esmirriado
 
Me ponga como me ponga, once años en antena son muchos años y, como dice el refrán, algo tendrá el agua cuando la bendicen. Igual es mi natural elitista. O igual es que la cosa no hay por dónde cogerla y su éxito solo es una demostración más de que, como sociedad, cada día somos más tontos. O igual es cosa de mi psique perturbada, que ve memeces ofensivas donde solo hay buen rollo y alegría de vivir. Pero el caso es que, en mis zapeos —a no ser que tenga un día a lo Ignatius J. Reilly— cambio rápidamente de canal porque, pille el programa donde lo pille, siempre me irrita: la sintonía festivo-balcánica, los experimentos pseudocientíficos, las preguntas lelas a alguien que deja de interesarme en cuanto se presta a la tortura supuestamente humorística del anfitrión… Por no hablar de "Trancas" y "Barrancas", a los que estrangularía con mis propias manos aunque solo sean unos inocentes peluchones.
 
En una ocasión declaró que de joven fue bastante golfo y trató muy mal a sus padres, lo cual da un indicio de la catadura moral de este individuo
 
Como dice el Eclesiastés, hay un tiempo para cada cosa (lo explicaban muy bien los Byrds en su canción "Turn, turn, turn") y el auténtico humor está reñido con la severidad, pero no con la seriedad y el rigor. Lo de Pablo Motos no tiene nada que ver con el humor, sino con la gamberrada de los mozos del pueblo al arrojar a alguien al pilón y luego decirle: "Si no sabes aguantar una broma, márchate del pueblo". Que es lo que hago, metafóricamente, cuando me topo con "El hormiguero".
 
(Artículo de opinión escrito por Ramón de España y publicado
en su cuenta de Facebook el lunes 1 de mayo de 2017)
 
Por muy moderno que lo pinten, este personajillo proyecta una imagen tercermundista de España que le aguantan los invitados para promocionarse ellos y sus productos

sábado, 18 de marzo de 2017

Cuando no se afronta lo que importa


"Españolito que vienes
del mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón."
 
Antonio Machado
 
LA TENTACIÓN DEL REVANCHISMO
 
Más de 40 años después de la muerte del dictador, el Ayuntamiento de Madrid ha decidido cambiar la denominación de 47 calles franquistas. Lástima que se haya tardado tanto tiempo en quitar el nombre de algunos generales afectos al Movimiento Nacional que todavía quedan en el callejero. Pero el gesto llega tarde, resulta inútil y sólo es una cortina de humo para distraer de los verdaderos problemas de la capital.
 
Lamentable la falta de respeto hacia nosotros mismos
borrando nombres de calles que para mal o para bien
forman parte de nuestra historia
 
Hay un viejo refrán castellano que dice "a moro muerto, gran lanzada". Esto es lo que ha hecho el Ayuntamiento que se ha escudado en la Ley de Memoria Histórica para tomar una medida que carece de sentido porque la gran mayoría de esos nombres que se quiere borrar ha pasado al olvido más absoluto.
 
Manuela Carmena Castrillo
(Madrid, 1944)
Esta señora impresentable en lugar de estar en un geriátrico se dedica a dirigir Madrid como alcaldesa a golpes de ocurrencia y fobias obsesivas, anacrónicas y guerracivilistas
 
Nadie sabe ya quiénes eran los hermanos García Noblejas, Eduardo Aunós, García Escámez o Emilio Jiménez Millas. Pero el caso más surrealista es el cambio de nombre de la calle Romero Basart porque había dos militares que tenían los mismos apellidos porque eran hermanos. Uno fue general de la Guardia Civil y defensor de El Alcázar de Toledo y el otro, jefe de la aviación republicana. Si le quitan la calle al primero, nuestros ediles podrían haber mantenido el nombre para homenajear al segundo, que estuvo en la cárcel tras el final de la Guerra Civil.
 
Ya sólo les falta pretender hacernos creer que los pobres angelitos de la izquierda en lugar de fusiles llevaban flores hacia el frente o en la retaguardia y no mataban a nadie
 
Creo que la decisión de Manuela Carmena llega con cuatro décadas de retraso, aunque algunos argumentarán que "Podemos" no gobernaba en aquella época y que Pablo Iglesias no había nacido todavía. Pero hay que recordar que durante la Transición se cambiaron los nombres de las calles y se eliminaron las referencias al general Franco y a José Antonio, el fundador de la Falange, decisiones que eran sensatas, justificadas y motivadas por la necesidad de reconciliación que existía entonces.
 
Una guerra civil es la confrontación de dos principales fuerzas fratricidas y primar a un bando sobre otro es puro sectarismo fanático, trasnochado y discriminatorio
 
Hoy, casi ocho décadas después del final de aquella sangrienta y cruel contienda entre españoles, es un acto inútil y meramente propagandístico cambiar los nombres a esas 47 calles, por muy justificado que esté en algunos casos. La historia no debería ser utilizada para dividir a los ciudadanos y menos como un arma arrojadiza para ofender a los descendientes de aquellos militares y dirigentes del franquismo que difícilmente pueden comprender que ahora se adopte una medida de esta naturaleza.
 
Los anarquistas de entonces también tuvieron que luchar contra los comunistas,
algo reiteradamente típico en las eternas divisiones de la izquierda cainita
 
Muchos de los nombres con los que se van a rebautizar esas calles corresponden a personas honorables, injustamente olvidadas y merecedoras de un reconocimiento social. Pero eso era fácil de arreglar sin caer en el revanchismo. Hubiera bastado dignificar su memoria con las calles que se abren en los nuevos barrios o dando su nombre a lugares cuya denominación se puede cambiar porque carece de significado.
 
España sobrevivió como entidad gracias a la victoria del bando nacional, pero en lugar de mostrar agradecimiento muchos se dedican a intentar mutilarla otra vez
 
El afán de los regidores del Ayuntamiento de Madrid es reafirmar su ideología y hacer un guiño a su clientela electoral, que aplaudirá la medida como un signo de progresismo y equidad. No lo es. Por el contrario, la iniciativa refleja un inquietante sectarismo y una falta de generosidad y respeto a quienes no comulgan con sus ideas.
 
Los agitadores izquierdistas quedan retratados en este cartel con uno de sus clásicos dogmas que demostró ser otra más de sus mentiras
 
Creo que lo que tenemos que hacer es olvidar los rencores del pasado y dejar la interpretación de la historia a los historiadores. Mi abuelo estuvo a punto ser fusilado por un pelotón de falangistas, pero hoy yo soy el único que lo sabe porque él me lo contó antes de morir. Sacar a colación estos asuntos para dividir a los ciudadanos entre buenos y malos es una mezquindad. Por respeto precisamente a la memoria histórica, a lo que sucedió de verdad, lo mejor es sencillamente perdonar y renunciar a cualquier revisionismo porque el horror carece de bando. 
(Artículo de opinión escrito por Pedro García Cuartango
y publicado por "El Mundo" el sábado 18 de marzo de 2017)
 
Llamar "Frente de libertad" al sistema político del totalitarismo comunista
es un amargo sarcasmo que costó demasiadas vidas durante el estalinismo

martes, 12 de julio de 2016

Los valientes son los legendarios


Víctor Barrio Hernanz
(Grajera, Segovia, 1987 - 2016, Teruel, Aragón)
Torero inmortal
 
LA CONDICIÓN HUMANA
 
El antitaurinismo español tenía una dignidad, una nobleza histórica. Hasta bien entrado el siglo XX, cuando las corridas eran aún el gran espectáculo nacional de masas, la polémica sobre la lidia formaba parte del eterno debate sobre el ser de España. Desde Mariano José de Larra, Miguel de Unamuno o Jacinto Benavente hasta José Ferrater Mora o Salvador Pániker, los detractores de la fiesta eran gente docta que discutía con otros intelectuales en pie de igualdad; ilustrados que denostaban la tauromaquia como símbolo de una mentalidad anclada en el pasado.
 
Arte, estilo, valor y finura eran el marchamo de Víctor Barrio
 
Hasta el más inflamado de aquellos propagandistas, como el bizarro Eugenio Noel, sustentaba su diatriba en un fundamento ético. Más que la lidia aquellos intelectuales impugnaban la esencia del casticismo, un código de valores que mantenía al país varado en un atraso histórico. Esa controversia estaba inscrita en un contexto de reflexión patriótica y formaba parte de la preclara tradición filosófica del regeneracionismo.
 
Hermoso y arriesgado pase de espalda del gran torero segoviano
 
El menos profundo de esos escritores o ensayistas se sonrojaría ante la majadera liviandad de los actuales antitaurinos, ese ejército de desaprensivos mequetrefes tuiteros, de payasos antisistema y de ecologistas talibanes cuya compasiva bondad animalista inhibe cualquier atisbo de empatía por la muerte de un ser humano. Un oponente del toreo con mediana lucidez encontraría en la tragedia de Víctor Barrio una elemental munición lógica contra la continuidad de la fiesta; lo que a ninguno se le ocurriría es celebrarla como un triunfo de la res, una especie de acto de justicia poética.
 
Víctor Barrio dando un pase al natural con las piernas fijas en el suelo
 
Semejante simpleza es algo casi peor que una felonía moral; constituye una clamorosa demostración de estupidez, un monumento de estulticia rencorosa y banal que desarma al movimiento prohibicionista, no ya de razón, sino de respeto. Con el exhibicionismo de su desnudez mental estos zascandiles deshonran la seriedad de su propia causa; no existe la mínima posibilidad de mantener una discusión racional con seres impregnados de una frivolidad tan mentecata, fundamentalistas botarates de raciocinio (si es que se le puede considerar así) enfermizo.
 
El diestro realizando un preciosista farol de rodillas en Valdemorillo
 
Existen muchos españoles a los que la fiesta de toros aburre tanto como un partido de béisbol o que contemplan las corridas como vestigios de arqueología antropológica, reliquias vivas del patrimonio cultural. Lo que estos contemporáneos indiferentes –y mucho menos aquellos honestos críticos novecentistas– no podían, o no podíamos siquiera imaginar, era que llegaría un momento en que la defensa de la tauromaquia se convirtiese en un ejercicio de oposición a la intolerancia, en un compromiso necesario con la libertad.
 
El lidiador en sincronización perfecta con el toro
 
Menos aún, que acabaría relacionada con la simple salvaguardia de la compasión, con la reclamación imprescindible de la primacía de la condición humana frente a la indigencia ética de una sociedad envilecida. Y lo que es más grave, una primordial reivindicación de la inteligencia frente al inquietante imperio de la memez.
 
(Artículo de opinión escrito por Ignacio Camacho
y publicado en el diario “ABC” el lunes 11 de julio de 2016)
 
Víctor Barrio ofreciendo al público el tercero de la tarde, un toro de 529 kilos de peso y pelo negro bragado llamado "Lorenzo" que acabaría con su vida en la Plaza de Toros de Teruel

jueves, 16 de junio de 2016

Acerca de las jactancias del chuleta de la coleta

Pablo Manuel Iglesias Turrión
(Madrid, 1978)
Este sinvergüenza promete el cielo para después llevarnos al infierno
 
AL HABLA EL QUERIDO LÍDER
 
Hola, amigos, me llamo Pablo Iglesias y soy de traca. Hasta no hace mucho, yo era leninista y bolivariano, pero ahora me he hecho socialdemócrata y hasta me he sacado de la coleta que Marx y Engels también lo eran. ¡Y ha colado entre mis fans! Como los tengo todo el día viendo "Juego de tronos" —mi principal fuente de inspiración política, pues transcurre en un pasado indeterminado y en unos países imaginarios—, no les queda tiempo para leer y llevarme la contraria. Cosa que, por otra parte, no harían nunca, ya que yo en esto soy como Mariano Rajoy: no tengo votantes, ¡tengo hooligans!
 
En lugar de apoyar la autonomía de los ciudadanos pretende crear
una tiranía comunista de súbditos pedigüeños subvencionados

Daba gusto verlos reunidos el otro día en Barcelona, junto al Arco de Triunfo (que es por donde me voy a pasar lo del dret a decidir en cuanto pille cacho parlamentario), con su bandera republicana, no la vigente, que la diseñó Franco con sus manitas (si cuela, cuela), y aplaudiendo todo lo que les decía. Tuve que volver a morrearme con el bueno de Domenech porque a mi público le encanta (es mi versión de los bailes de Iceta) y porque a los heterosexuales progresistas e hirsutos nos gusta frotarnos el bigote.
 
Ninguna fuerza política puede surgir sin dinero, por lo que da vergüenza cómo engañan a quienes creen en la pureza financiera de "Podemos"

Como ya sabréis, además de socialdemócrata, también me he hecho patriota español; menos en Cataluña, que por allí son muy tiquismiquis con lo de la patria y no es cuestión de renunciar a los votos que me consiguen el besucón y su amiga Ada Colau, que es casi tan de traca como yo, y algo me dice que va a acabar causándome algún problemilla: si yo pierdo el culo por llegar a presidente, de ésa ya ni os cuento, aunque su estilo pasivo-agresivo no se puede comparar con mi natural campechano y seductor, gracias al cual puedo decir un día una cosa y al siguiente la contraria y todo el mundo celebra mi peculiar sentido de la coherencia.

Buscan el poder a toda costa, luchan por los sillones, por los cargos, por los ministerios, por el control de los medios de comunicación, el CNI, la policía, en suma: quieren fundar un régimen totalitario financiándose desde Irán y Venezuela a quienes tendrán que reintegrar el favor

En la línea de todos los grandes socialdemócratas que me han precedido —de Lenin a Maduro, pasando por Mao, Stalin y el incomprendido Pol Pot—, como llegue a presidente, vais a ir todos más tiesos que un palo, pero será por vuestro bien. Estáis tan hartos de que los partidos tradicionales os engañen, os roben y se os caguen encima, que aspiráis a una nueva política, pero nada de votar al "Naranjito" de Albert Rivera, ¿eh?, porque ese es un falangista mentiroso que va por ahí diciendo que es socialdemócrata cuando sólo es un títere del "Ibex 35". Aquí el único socialdemócrata soy yo. De momento. Y si me transformo en otra cosa, tranquilos, que seréis los primeros en saberlo. ¡Votadme, amigos, si queréis que en España vuelva a amanecer!
 
(Artículo de opinión escrito por Ramón de España y publicado
en su cuenta de "Facebook" el miércoles 15 de junio de 2016)
  
He aquí al individuo que quiere llegar a ser un hombre de Estado pretendiendo destruir el Estado al servicio de fuerzas enemigas del exterior

lunes, 13 de junio de 2016

Sobre la gran estafa del vil populismo

 
Pablo Manuel Iglesias Turrión
(Madrid, 1978)
Éste individuo tiene la poca vergüenza de querer someter
a los españoles bajo las directrices de una república bananera
 
"PODEMOS", EL "IKEA" DE LA POLÍTICA

Cuando Ingvar Kamprad empezó a explotar las primeras tiendas de "Ikea" en Suecia tuvo la idea de colocar a la entrada puestos de salchichas, cerveza y patatas fritas a muy bajo precio como gancho comercial. Hoy la compañía da trabajo a más de 150.000 personas que atienden 330 establecimientos repartidos por todo el mundo. El éxito de "Ikea" va mucho más allá de la venta de muebles. Ha sabido crear un relato que se plasma en eslóganes, catálogos, y sobre todo, un imagen de marca que logra una alta identificación con los valores de los clientes. 

Ingvar Kamprad
( Småland, Suecia, 1926)
(Fundador de "IKEA", la mayor empresa de muebles a nivel mundial)
Un hombre que sabe que primero hay que crear
riqueza para después poder pensar en repartirla
 
La industria del mueble fabricaba tradicionalmente objetos personalizados, a pequeña escala, pero "Ikea" revolucionó este concepto al transformar el negocio en un gran supermercado con una alta estandarización del producto que permite su comercialización a precios muy competitivos. No es difícil extrapolar esta filosofía de la empresa fundada por Kamprad, el hijo de un modesto agricultor, a las prácticas políticas de "Podemos", que no casualmente ha elegido imitar el catálogo de "Ikea" para presentar su programa. "Podemos" es el "Ikea" de la política ya que, al igual que la multinacional sueca, ha construido un relato atractivo para vender su mercancía. Lo esencial es la forma y no el fondo, el significante y no el significado. No en vano, Iñigo Errejón declaraba hace unos días que «la política es sexy».

"Podemos" es un monstruo alimentado continuamente por dos cadenas de televisión, la "Sexta" y "Telecinco", bajo la anuencia de Soraya Sáenz de Santamaría y el CNI, con el objetivo de hundir al PSOE
 
Al igual de Kamprad atraía con salchichas a los visitantes de sus centros, Pablo Iglesias nos promete un paraíso terrenal en el que los ciudadanos tendremos derecho a todo tipo de regalías del Estado sin esfuerzo alguno. Bastará con subir los impuestos a los ricos y acabar con el fraude fiscal. A los pobres les ofrece un subsidio aunque no trabajen, a los parados les dice que encontrarán un empleo en la Administración, a los independentistas les reconoce el derecho de autodeterminación, a los mayores los seduce con una subida de las pensiones y a los que trabajan les promete reducir su jornada laboral a cambio de más salario. Todo lo que uno pueda desear o soñar está en el catálogo de "Podemos", que incluye la perfecta combinación de elementos para «hacerte mejor», como apuntaba uno de los eslóganes de "Ikea". Y ello al módico precio del voto que hará posible la utopía de la igualdad y la fraternidad. 
 
Para ganar votos no dudan en imitar los peores "tics" de la rancia casta política y mienten como bellacos queriendo hacerse pasar por socialdemócratas cuando son comunistas de la peor estofa 
 
Iglesias ha dejado de ser un dirigente político para convertirse en un redentor. Ya he comentado en alguna ocasión la iconografía de la que le gusta rodearse, que evoca a Jesucristo acompañado por su apóstoles. Errejón es Juan y Bescansa, la Magdalena. "Podemos" es un partido que carece de ideas políticas, es puro populismo vacío, pero hay que reconocer que Iglesias ha sabido construir un extraordinario relato que puede obtener el apoyo de más de seis millones de votantes en las próximas elecciones. Que una formación que ha convertido la política en espectáculo y los programas en mercancía haya crecido de forma tan vertiginosa, merece una seria reflexión. Iglesias es un profeta que cautiva a las masas, pero su éxito sólo se basa en el fracaso de los líderes de los partidos tradicionales cuyo discurso se ha derrumbado.

Hay que ser muy granuja para cobrar del régimen chavista por asesoramiento y luego servirle de sicario a Nicolás Maduro para destruir España apoyando el independentismo catalán, vasco y el que se tercie con la financiación de un régimen bolivariano tercermundista
 
Ikea vende sueños e Iglesias le imita. Será muy difícil de parar, porque los votantes necesitan ilusión y eso no lo pueden ofrecer el PP ni el PSOE, presos de una realidad de la que muchos españoles quieren escapar como cuando van a una tienda de Ikea.
 
(Artículo de opinión escrito por Pedro García Cuartango y publicado
en el periódico "El Mundo" el lunes 13 de junio de 2016) 
 
El sociólogo Amando de Miguel afirma que Hitler e Iglesias se parecen en que les encanta aparecer siempre rodeados de una cohorte de aduladores

miércoles, 11 de mayo de 2016

Sobre la erradicación de las humanidades

 
INHUMANOS
 
La liquidación de las humanidades en la educación española no es sólo un error atribuible al mercantilismo obsesivo, es, además, un modo de desarmar a la población más desamparada. Como escribe Jordi Ibáñez en su extraordinario estudio El reverso de la historia, la política educativa española, “no es que sea ni torpe ni mala, sino directamente estúpida y malvada” (página 161).
 
 
"Y ello es así porque sólo tiene dos caras: los grises tecnócratas adornados de un cinismo compasivo, o los cínicos ilusionistas que acomodan su discurso a la fabricación oportunista de una mayoría social" (página 237). En ambos casos se destruye la posibilidad de que la cultura humanista enseñe “a pensar críticamente con un pensamiento no orientado a fines meramente profesionales o técnicos” (página 141).
 
 
Jordi Ibáñez cree, como su colega Jordi Llovet y en palabras de Lévi-Strauss, que la universidad “se ha entregado a la inevitable coalición entre el infantilismo de las masas estudiantiles y el corporativismo de los funcionarios” (página 277). El resultado es el adocenamiento y la degradación educativa. Jordi Ibáñez, buen kantiano, cree en la función esencial de una educación ilustrada. Justo lo contrario de lo que expone la derecha socialista, la cual acusa de “desfachatez” a quienes rechazamos la situación mientras ellos se acunan en un ávido conformismo.
 
Libro que Félix de Azúa elogia y del que extrae citas
 
En estas elecciones debe darse prioridad absoluta a los programas educativos de cada partido. Parecen iguales, pero las exclusiones se ocultan bajo máscaras ideológicas como “integración”, “normalización”, “sexismo” o “laicismo”, meros placebos frente a un problema pavoroso: "en el año 2003, de cada cien hombres veinte eran analfabetos funcionales. De cada cien mujeres, treinta" (página 295). ¿Y hoy? Muchos más.
 
(Columna de opinión escrita por Félix de Azúa y publicada
por el periódico "El País" el martes 10 de mayo de 2016)
 
 
Félix de Azúa
(Barcelona, 1944)
Escritor, filósofo, profesor y miembro de la RAE

sábado, 19 de marzo de 2016

Sobre la constancia, la disciplina y el esfuerzo

Un testimonio de la resistencia contra la nueva barbarie
 
"A LA ESCUELA SE VA A APRENDER,
NO A BUSCAR LA FELICIDAD"
 
"Hay que luchar para contrarrestar
la deriva en que se encuentra la enseñanza"
 
"Las metodologías innovadoras
tienen escasa base empírica"
 
"Las innovaciones deberían ponerse en marcha en sitios muy concretos, en proyectos piloto. Innovar es cambiar algo para bien. Si se quiere plantear una metodología nueva, tiene que haber una base que la avale. La innovación por la innovación no sirve. Hay que probar y evaluar."
 
"Nos falta pensamiento crítico y coherencia
y nos sobra picaresca y sectarismo"
 
"Ahora mismo, el discurso hegemónico es lo fácil y lo cómodo. Si mantienes la importancia del esfuerzo eres ya sospechoso de ser un retrógrado"
 
"Van ganando la batalla en la educación los que apuestan por la felicidad desinformada frente a la cultura y al saber"
 
"La enseñanza está dominada
por los charlatanes de la educación"
 
"Debe hablar de educación el que enseña y, ahora mismo, los gurús de la nueva educación no son docentes"
 
"Ahora mismo hay una mayoría de opiniones que no va en la línea de la nueva educación pero que no aparece en los medios de comunicación"
 
La degeneración y la corrupción política ha incidido
en el naufragio progresivo de la educación en España
 
"En la línea hegemónica de la nueva educación parece que se antepone el sentido lúdico al esfuerzo que conlleva cualquier aprendizaje, se da a entender que el éxito es fácil y que lo importante es una felicidad de libro de autoayuda"
 
"En la realidad, se acaba arrinconando
la disciplina, el esfuerzo y la atención"
 
"La moderna pedagogía mantiene que el alumno de hoy tiene diferentes necesidades, cuando lo cierto es que sólo un sistema educativo riguroso y que exija esfuerzo garantiza la movilidad social"
 
"Un sistema donde prime el respeto al profesor y el afán de aprender sería mucho más eficaz que el paternalismo y el buenismo hacia los estudiantes con menos recursos"
 
"Cualquier aprendizaje necesita disciplina y tenacidad"
 
"Un mal sistema educativo perjudica al pobre cultural, a aquel que en su entorno familiar ve que la escala de valores pone abajo del todo el saber y ni siquiera puede escuchar un vocabulario rico"
 
"En el fondo de esta cuestión sobre la nueva pedagogía está la pregunta de qué queremos que haga la escuela, si los niños van a ir a ser felices o a aprender. La escuela tiene que dar formación, no es un lugar donde se tenga que enseñar la búsqueda de la felicidad"
 
"En el sistema educativo la presión es importante. Cuando se habla de la enseñanza, desmarcarse de la línea oficial es incómodo y arriesgado para el profesor"
 
"En aquellas comunidades donde el espíritu LOGSE se ha aplicado con menos fervor, el estropicio es menor. Navarra sería el caso"
 
 "Influye cómo en cada sociedad se considera la educación. Es necesario que hablemos de movilidad social y de meritocracia, pero es un discurso que choca con modelos sociales que vemos a diario en la televisión"
 
Pretendiendo la igualdad de los alumnos se ha conseguido
por abajo con la mutilación de los que destacan
 
"Hoy, que tanto se habla de creatividad y originalidad al mismo tiempo que se desprecian los conocimientos, se olvida que en una profesión como la de los cocineros, por ejemplo, éstos han tenido que dominar la cocina tradicional antes de adentrarse en la de vanguardia. Y eso también pasa con el arte contemporáneo o la música, se llega a la creatividad y a la innovación después de conocer su historia y los fundamentos"
 
 "Lo lúdico no tiene por qué ser lo motivador, pues aprender siempre lo ha sido. Lo de la motivación es delicado porque, de entrada, no todo nos atrae. En la vida, hacemos cosas que no nos apetecen, que no parecen sugerentes y luego, andando el tiempo, nos gustan"
 
"Estamos tan preocupados en motivar al que no quiere estudiar que acabamos desanimando al que quiere"
 
"Es imprescindible defender la memorización. Otra cosa, muy distinta, es que se memorice todo sin entender nada"
 
"La manera más ética de progresar procede de la educación. Ahora bien, resulta complicado cuando se ven ciertos modelos de éxito en los medios de comunicación o en la política misma"
 
"En música, hablar de una master class, o sea, clase magistral, es algo muy positivo y prestigioso. Sin embargo, si la defiendes en la enseñanza generas ciertas sospechas a pedagogos que confunden muchas cosas"
 
"Lo fundamental es que hubiera una concienciación social en el sentido de reconocer que el profesor es el profesional de la enseñanza y se le debe un respeto intelectual. Si esto estuviera bien interiorizado evitaríamos conflictos. Cuando hablamos de educación se dan circunstancias que no se darían en la sanidad. Yo he recibido consejos de padres de alumnos y es como si un paciente aconsejara al médico"
 
"El error fundamental de la LOGSE fue obsesionarse con la igualdad. El alumno que no es capaz o no quiere esforzarse no va a progresar, por lo tanto, la equidad ya está malograda"
 
"Se ha tomado la igualdad como punto de llegada y no de partida, que es la única admisible. Ningún alumno que quiera esforzarse tendría que ver limitado su derecho a aprender"
 
"Se ha confundido la igualdad de oportunidades
con la igualdad de resultados"
 
La izquierda y las ideas progresistas adoctrinan como si
fueran una nueva curia religiosa de carácter inquisitorial
 
"Hablamos de fracaso escolar cuando el alumno no promociona. Pero el fracaso también es ver si el alumno ha aprendido o no lo que debería saber"
 
"La relación entre el alumno y el profesor nunca puede ser horizontal porque el primero aprende y el segundo sabe. Es una relación jerárquica"
 
"Uno de los principales errores es que cada vez más se han ido rebajando los contenidos. Sólo hay que ver los libros. Si, como mantienen los pedagogos, el conocimiento está en internet, para qué vas a aprender en un libro quién fue Colón si está en Google. No se dan cuenta de que internet puede ser un lío terrible para gente que no tiene recursos intelectuales para discernir"
 
"Se habla de educar en valores y la resiliencia
no es uno de los que más suene"
 
"Demasiado deberes y mal elaborados son una estupidez. Unos deberes que no pueden realizar solos los alumnos no están bien puestos"
 
"Si en tercero de la ESO tienes a un maleducado, la culpa no es del profesor. Se cometen errores similares en casa y en la escuela. Se opta por lo más cómodo. Los sobreprotegemos y los estamos dejando desnudos"
 
"Se habla de quitar los exámenes, cuando precisamente la educación tiene que ser una carrera de obstáculos porque los alumnos tienen que saber vencer dificultades, resolver problemas, tener capacidad de gestionar un fracaso, de tolerar la frustración"
 
"Haber arrinconado los conceptos de esfuerzo y disciplina no fortalece la responsabilidad individual. Antes de quejarnos de todo nos hace falta un poco más de compromiso y autocrítica"
 
"Las cualidades que se ven en el deporte como positivas son las que se quieren desterrar de la educación. Cualquiera elogia a Messi. En cambio, si se habla de alta cultura, se considera elitista, segregador, clasista. No sé qué tiene de malo el elitismo si los que llegan arriba son los que se lo merecen"
 
"¿Queremos una meritocracia? Eso es que lleguen los más capaces, los mejores, los más honrados. Ahora no lo estamos viendo en política, por ejemplo, donde, aunque creo que hay muchos honrados, no suelen llegar a lo más alto los más capaces"
 
(Fragmentos de una entrevista realizada por Berta González de Vega a Alberto Royo para el diario "El Mundo" el sábado 12 de marzo de 2016) 
 
Alberto Royo
Guitarrista clásico, musicólogo y profesor de instituto