jueves, 29 de febrero de 2024

El poeta que fue un periodista combativo


Diego Fernández Espiro
(Entre Ríos, Argentina, 1872 - 1912)
Escritor y periodista

BOHEMIO

Nació para triunfar, y la victoria
desdeñó con estoica altanería.
Fue su existencia una ruidosa orgía
y un largo sueño su perdida historia.

Nostálgico del arte y de la gloria
cuyo sublime vértigo sentía,
deshojó con sarcástica alegría
el laurel prometido a su memoria.

Su noble corazón se hizo pedazos
al golpe rudo de su horrible suerte.
Y rotos ya los terrenales lazos

de su brillante juventud cansada,
hundiéndose en la noche de la muerte,
huyó del mundo y se perdió en la nada.

(Poema escrito por Diego Fernández Espiro)


"El bohemio, poeta de Montmartre"
(1891)
Retrato del pianista y compositor Erik Satie (Honfleur, Normandía, 1866 - París, 1925) junto al Moulin de la Galette realizado por el pintor modernista Ramón Casas (Barcelona, 1866 - 1932)

lunes, 12 de febrero de 2024

Un poeta bendecido por la musa Calíope


Jaime Sabines Gutiérrez
(Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1926 - Ciudad de México, 1999)
Poeta y político

PADRE MÍO

Padre mío, señor mío, hermano mío,
amigo de mi alma, tierno y fuerte,
saca tu cuerpo viejo, viejo mío,
saca tu cuerpo de la muerte.

Saca tu corazón igual que un río,
tu frente limpia en que aprendí a quererte,
tu brazo como un árbol en el frío,
saca todo tu cuerpo de la muerte.

Amo tus canas, tu mentón austero,
tu boca firme, tu mirada abierta,
tu pecho vasto y sólido y certero.

Estoy llamando, tirándote la puerta.
Parece que yo soy el que me muero:
¡padre mío, despierta!

(Poema escrito por Jaime Sabines)


jueves, 25 de enero de 2024

El artista que ponía en colores la poesía


Ramón Oviedo Herasme
(Barahona, República Dominicana, 1924 - Santo Domingo, 2015)
Pintor y poeta

POEMA COTIDIANO

El corazón abierto del domingo
ha sangrado sus días semanales.
Ruedan las horas, crujen sus desmanes,
se abre la fosa grave del destino.

Llueve. Un hombre se pone su vestido
extrañado del corte y sus ojales;
taciturno al andar, mira las tardes
con un gesto que ya siempre es el mismo.


"El tercer viaje de Cristóbal Colón"
(Acrílico sobre lienzo de Ramón Oviedo)

Bosteza un bus... Rueda para hacer algo.
Miro la misma gente saludarse
con sus gestos iguales y cansados,

pues tantas cosas hay en los caminos,
en las semanas, siempre cuando arde
el corazón cansado de domingos.

(Poema escrito por Ramón Oviedo)


"Al caer la tarde en Gualey"
(Acrílico sobre lienzo de Ramón Oviedo)

viernes, 5 de enero de 2024

El poeta que se sabía efímero y deleble


Francisco de Borja Escrivá de Romaní
y Roca de Togores
(Madrid, 1897 - Jumilla, Murcia, 1957)
Abogado y poeta

PASARÉ

Pasaré, pasaré sin dejar huella,
como en el aire un débil aleteo;
como en el albo cielo, de la estrella,
el silencioso y suave parpadeo.

Pasaré como mezcla que no fragua
ni se convierte en forma definida,
como la estela que dibuja el agua,
como el vuelo sin tregua de la vida.

Pasaré de los labios que pusieron
un temblor de emoción en mis poemas,
de los ojos brillantes con gemas
que alguna vez por mí se humedecieron.

Pasaré de las frentes que creían
recordar para siempre mis canciones,
de las ávidas almas que acudían
para mojar en mí sus corazones.

El día de su boda con la señorita Lucía de Olano en 1929

Pasaré en el papel que se ha perdido,
en el libro que roto se deshoja,
y quedaré cegado en el olvido
bajo un seco montón de tierra roja.

Pasaré, pasaré como en un sueño
que, al despertar, la mente no recuerda.
En el violín se habrá roto una cuerda,
y ya inservible, cambiará de dueño.

Y tú, que me comprendes y me amas;
tú, que tienes hoy sed de lo que escribo;
tú, que sin voz me buscas y me llamas
con una fe que sólo yo percibo,

tú me habrás de olvidar. La ley es ésa,
y al encontrar mis versos algún día,
exclamarás con gesto de sorpresa:
“¿De quién será tan melancólica poesía?

(Poema escrito por Francisco Escrivá de Romaní)

sábado, 23 de diciembre de 2023

El poeta que aspiraba a una vida bohemia


León Felipe
(Felipe Camino García de la Rosa)
(Tábara, Zamora, 1884 - Ciudad de México, 1968)
Poeta de origen acomodado y ex presidiario

ROMERO SOLO

Ser en la vida romero,
romero solo que cruza
siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre
y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero...
sólo romero.

Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero,
siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie
a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa,
ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos los viejos versos.

La mano ociosa es quien tiene
más fino el tacto en los dedos,
decía Hamlet a Horacio,
viendo cómo cavaba una fosa
y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.


No sabiendo los oficios
los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera...
menos un sepulturero.

Un día todos sabemos hacer justicia.
Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.

Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo,
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.

(Poema escrito por León Felipe)



Escultura de León Felipe en el parque urbano de Chapultepec
(Ciudad de México)

lunes, 11 de diciembre de 2023

El poeta que murió por una tiflitis aguda


Georges Rodenbach
(Tournai, Bélgica, 1855 - París, 1898)
Periodista, abogado, novelista y poeta adscrito al simbolismo

SOLO

Vivir como en el exilio, vivir sin ver a nadie
en el vasto desierto de un pueblo que está muriendo,
donde no se escucha nada más que el vago murmullo
de un órgano sollozando o el repicar del campanario.

Sentirse alejado de las almas, de las mentes,
de todo lo que lleva una diadema en la frente;
y sin arrojar luz, consumirse
como una lámpara inútil en las profundidades
de oscuras bóvedas funerarias.

Para ser como un barco que soñó con un viaje,
triunfal, alegre, fuera del ecuador rojo,
que se encuentra con flujos de hielo de frialdad
y se siente destrozado sin dejar una estela.

¡Oh, vivir así! Sólo para presenciar
el marchitar del florecimiento blanco del alma divina,
en desprecio de todos y sin nadie más,
sabio, solo, solo, siempre solo, observando
la propia extinción.

Campanario del castillo de Trujillo en Extremadura

EPÍLOGO

Otoño: el año muere en la lluvia cerrada.
La juventud se extingue, y el afán noble y fuerte,
único en que pensamos cuando llega la muerte:
el de sobrevivirse en la obra terminada.

Mas la esperanza huye, el afán incesante
es sueño ido, vano como todo lo nuestro,
y el más leal traiciona antes que el gallo cante.

Guirnaldas de la gloria, ¡ah, vanas, siempre vanas!
Y, no obstante, qué triste es el haber soñado
no perecer del todo, un poco haber salvado
y dejar algo nuestro en las barcas humanas.

Lo que hay en mí de rosa siento que desflorece,
siento que se marchita y lo arrancan de mí...
Mi sangre no circula, deshojarse parece,
es noche y tengo sueño, el sueño de morir.

(Poemas escritos por Georges Rodenbach)


Tumba del escritor en el cementerio parisino de Père-Lachaise

martes, 28 de noviembre de 2023

La verdadera desesperación proletaria



HABLAN POCILGAS DE OBREROS

Chiquillos flacos sin abrigo.
Pobre el jergón, la ropa leve.
Cuarto sin luz, mesa sin trigo.
¿Quién ha llamado a mi postigo?
¡La nieve!

La usura me hurta el bienestar.
Mis deudas chupan. Negro enjambre.
¡Qué invierno vil! ¿No ha de acabar?
¿Quién se sentó junto a mi hogar?
¡El hambre!

Húmedo el piso, y recostado,
el niño duerme en él. ¡Señor!
La madre llora. El padre a un lado.
¿Quién vive allí tan mal casado?
¡El dolor!


¡Alcohol! Delicia que me abraza.
Amigo fiel de los que gimen.
¡Beber! ¡Beber! La vida pasa.
¿Quién ronda al pie de nuestra casa?
¡El crimen!

Doce años ya, desnuda y sola,
sin madre. El padre en el oficio.
¡Cuerpo de luna y amapola!
¿Qué viento arrastra esta corola?
¡El vicio!

Hambre, dolor, crimen, usura
y vicio y frío. ¡Horrible suerte!
¡Oh, vida negra! ¡Oh, vida dura!
¿Quién pondrá fin a esta amargura?
¡La muerte!

(Poema escrito por Guerra Junqueiro)

Abilio Manuel Guerra Junqueiro
(Freixo de Espada à Cinta, 1850 - Lisboa, 1923)
Político, periodista y poeta perteneciente a la llamada "Escola Nova"