jueves, 8 de octubre de 2026

Un poeta docto, lapidario y borgiano


Felipe Juaristi Galdós
(Azcoitia, Guipúzcoa, 1957)
Escritor, docente, periodista y crítico literario

TEORÍA DEL OPTIMISMO

Tomar un ascensor y esperar que llegue al cielo.
Soñar que es imposible que suceda un amor imposible.
Creer que la suerte tiene dos caras, como una moneda.
Si la montaña no va a Mahoma,
decir que Mahoma irá a la montaña,

Pensar que uno es el eje del Universo.
Comentar que el servicio militar forja hombres
y la cárcel hace doctores.

Estar convencidos de que la fe mueve ríos.
Preguntar si son los peces más felices que nosotros,
por eso de que viven en el mar.

Hacer de Robinsón Crusoe el patrón de los solitarios.
Buscar en esta ciudad un tranvía llamado "Deseo".
Quedarse sentado a la puerta
esperando que pase por delante el enemigo,

Confiar en que se devuelvan los libros prestados a los amigos.

ÉPICA EN FLANDES

A todos los cazadores se les pone la misma cara que a sus perros.
El reloj del presidiario está encarcelado en su muñeca.
La cara del guerrero cruel refleja paz.
El banquero tiene labios de papel moneda.
Pequeños y ágiles demonios hacen bailar los pies del santo.
Al marinero se le ha secado la sangre a mares.
El pastor enseña ojos de oveja degollada.
Los números se han rebelado en el cerebro del matemático.
El destino juega a los dados, y además, pierde.
Los ciegos cantan una canción alegre con palabras mudas.
El dulce pájaro de la juventud vuela en la memoria del anciano.
El llanto de los ricos hace reír a los pobres.
Ha perdido el honor el guardián de la calle.
Las cuerdas del piano entristecen de envidia ante las de la guitarra.
Las hojas del periódico atacan como si fueran águilas.
Incluso en el cielo son posibles todos los infiernos.
En la guerra entre el rojo y el negro siempre pierde el verde.
Juegan al amor, muchas veces, quienes se odian.
La mujer virtuosa lleva un cuerpo de pecado.

Encendemos la luz en noches oscuras del alma
y nos acostamos en habitaciones separadas.



HISTORIA

Sócrates y Séneca se suicidaron por fuerza mayor.
Nunca eludieron la muerte ni la vida.
Por vivir murieron y volvieron a otra vida.
Dante jamás volvió a Florencia,
murió lejos del paraíso.
El destierro es un infierno.
A Oscar Wilde lo tuvieron en Reading.
Dicen que fabricaba mariposas de papel.
Una vez nevó y volaron las mariposas,
los dedos se volvieron blancos y ligeros.
A Baudelaire no lo entendieron los críticos.
Creyeron que las flores del mal
eran un regalo de los demonios a sus amantes
encarnadas en gentiles damas de la patria.
Verlaine disparó contra Rimbaud y lo hirió.
Pasó dos años en la cárcel.
Desde entonces ni la poesía ni nosotros
somos lo que éramos.
Pushkin murió en un duelo,
pero su obra superó todas las pruebas.
Valle perdió la mano en un duelo también,
quiso quizá sólo ser Cervantes.
Amaba a las damas cristianas, pálidas y calladas.
En la ciudad no le han perdonado a Baroja
que los llamara tenderos.
Jamás habrá un retrato de don Pío
en los Grandes Almacenes.
Una bomba carlista mató a Bilintx,
pero en las escuelas se omite el dato.
El cura Santa Cruz murió en Colombia,
arrepentido de sus acciones, tal vez.
Plácido Múgica encontró bajo un árbol
un trozo de revista que el otro
había dejado, después de usarlo, claro.
A Nerval lo colgaron de una verja,
tuvo menos suerte que Villon.
No supo su culo lo que pesaba su cabeza.
Virginia Wolf, Pizarnyk, Jean Rhys se suicidaron.
Vallejo murió de hambre en París,
con aguacero y soledad de acero.
Mandelshtam murió de nieve.
Babel fue fusilado en un muro de la Lubianka.
Byron se acostó con su hermana.
Celan se tiró desde el puente de Mirabeau,
Vienne la nuit, sonne l´heure.
Althusser arrojó a su mujer por la ventana
y cayó el muro de Berlín.
Poulantzas un buen día cogió sus libros
y se deslizó debajo de un camión.
La filosofía salió viva del intento,
pero gravemente lesionada.
La muerte de la carne no coincide
con la muerte de las palabras.

(Poemas escritos por Felipe Juaristi Galdós en euskera
y traducidos por él mismo al idioma español)


El río Urola a su paso por Azcoitia bajo el monte Izarraitz