sábado, 10 de marzo de 2012

La crisis económica esconde otra más profunda


MONDO CANE

La sociedad española está abatida. La gente no se mueve por no gastar. Apenas sonríe. Braseada a impuestos, azotada por una pandemia de desempleo como no recordábamos, el pesimismo del ciudadano común y corriente tiene connotaciones de negrura que no desentonarían en un cínico de las escuelas helenísticas menores o en un maestro sofista del periodo de la Ilustración griega. Vemos cómo familiares, amigos, vecinos o conocidos se quedan en paro, cuando no somos nosotros mismos los que acabamos en las listas del INEM.




Ni el éxito de Mercadona nos consuela. Dispuestos a someterse a las necesarias cirugías sin anestesia –éste es un país de gente buena en su abrumadora mayoría–, muchos recelan de tanto sacrificio porque no están seguros de que sirva como cura definitiva. Y, mientras aceptan la expiación, la oblación económica, la fatalidad de un futuro incierto, contemplan cómo cada día surge un nuevo caso de corrupción que atufa aún más el ambiente de depresión nacional. Primos, «cuñaos», yernísimos, clientes o esos políticos que apenas pueden ocultar la esclavitud que les ata a la materia –que diría Schopenhauer–, el desfile de vilezas y corruptelas está dejando anonadados a los curritos en paro, con hipotecas pendientes y dos críos en preescolar.




Con este panorama, es posible que la economía sumergida no sólo no vaya a achicar, sino que aumente como recurso último de supervivencia. Me respondía ayer un profesional que se negaba a hacerme factura: «¿Que no defraude? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Para que sean ‘‘ellos’’ los que se lo lleven crudo en vez de mi familia?». España necesita hacer reformas. Morales, sobre todo. La diosa Némesis, custodia de la humana condición, nos ha puesto a cada uno en nuestro sitio. (Aunque, como siempre, a unos más que a otros. Perro mundo).

(Artículo de opinión escrito por Ángela Vallvey y publicado
en el diario "La Razón" el viernes 9 de marzo de 2012)


Ángela Vallvey Arévalo
(San Lorenzo de Calatrava, Ciudad Real, 1964)

lunes, 5 de marzo de 2012

La leve liviandad o ligereza elemental del agua


GRIMA LÍQUIDA

De mañana en el río una lágrima una lágrima
en el río de mañana una mañana de lágrima
en el río una lágrima de mañana en el río una
mañana de río la lágrima un río de mañana en
la lágrima río de lágrima la mañana lágrima
de río la mañana de en una la grima líquida.

[Poema escrito por Adrián Javier tomado de la Antología de la poesía del siglo XX en la República Dominicana, Madrid, Visor, 2011, (edición de José Mármol y Basilio Belliard), pp. 320]

Adrián Javier
(Santo Domingo, 1967)

lunes, 27 de febrero de 2012

Cuando toda la demagogia logsiana sale a flote


LA CANIJA

He visto las imágenes y me han provocado un regusto amargo. Una rubita –¿o era pelirroja?– pequeñaja, insignificante, canija, increpaba en Valencia a un policía. No sólo descalificaba rotundamente la honestidad de la madre del agente sino que, por añadidura, de su boca, deformada por el odio, salían a sucios borbotones consignas absurdas y guerracivilistas.




Por su parte, el policía tendía las manos intentando no rozarla siquiera a la vez que, una y otra vez, le daba las gracias por, supuestamente, apartarse. Reconozco que semejante dislate no me ha sorprendido tras los siete años de erosión absoluta del Estado de Derecho que significaron los gobiernos de ZP. Sin embargo, no deja de causarme escalofríos porque constituye una radiografía de los residuos a que ha quedado reducido nuestro Estado de Derecho. 




En cualquier nación democrática y normal, la canija insultona habría sido detenida inmediatamente y llevada ante un juez por injuriar a un agente del orden público si es que no bajo cargos más graves. Tras ser dictada su condena, habría pasado una temporada conveniente a la sombra para que aprenda a respetar a la gente que se juega la vida para que ella esté segura o, caso de ser menor, habría realizado trabajos sociales para que se entere de una vez que hay problemas muy serios en la sociedad como para perder el tiempo haciendo la revolución.




En España, por el contrario, la canija se ha convertido en una heroína del ejemplo de agitación y propaganda en que se ha transformado Valencia en las últimas jornadas. Pero es que esa misma sociedad contempla impertérrita como el dirigente máximo de las algaradas es un tipo que lanza por internet consignas en favor del uso de la violencia mientras que con veintitrés añazos sigue cursando estudios de FP. Seguramente, cuando no se han terminado los estudios a esa edad también el deseo de jugar a Trotsky y de acabar con la paz social se agudiza.




Y si eso sucede en una pacífica capital de provincia donde el PP arrasa en las urnas, ¿cómo nos puede extrañar que en aquellos poblachos donde gana electoralmente ETA imponga su voluntad?  Nadie se va a oponer a ello sabiendo como sabemos todos que, de hacerlo, las fuerzas del orden público serían crucificadas por los más diversos medios de comunicación –alguno cerrado recientemente– y por todo el arco parlamentario del PSOE hasta Amaiur. 



  
Pues bien, si esta sociedad acepta que vagos que no cogen un libro, canijas gritonas y terroristas subvencionados le dicten cómo ha de vivir sin que puedan protegerla las fuerzas policiales estamos aviados. Al cabo de unos meses, no más, serán nuestras libertades y nuestras posibilidades de salir de la crisis las que se habrán quedado canijas, tanto que ni se podrán ver.

(Artículo de opinión escrito por César Vidal y publicado
por el diario "La Razón" el domingo 26 de febrero de 2012)


César Vidal Manzanares
(Madrid, 1958)

jueves, 16 de febrero de 2012

Nunca se debe perder la ilusión de enamorarse


WE FOUND LOVE 

Yellow diamonds in the light
and we're standing side by side
as your shadow crosses mine
what it takes to come alive. 
It's the way I'm feeling
I just can't deny,
but I've gotta let it go.
We found love in a hopeless place.
Shine a light through an open door.
Love and life I will divide.


Rihanna transmite "joie de vivre"


Turn away ‘cause I need you more.
Feel the heartbeat in my mind.
It's the way I'm feeling
I just can't deny,
but I've gotta let it go. 
We found love in a hopeless place.
Yellow diamonds in the light
and we're standing side by side
as your shadow crosses mine.
We found love in a hopeless place.

(Canción compuesta por Calvin Harris e interpretada por Rihanna
en el álbum "Talk that talk" que apareció publicado en el año 2011)




 AMOR POR SORPRESA

 Los diamantes a la luz del sol
adquieren un brillo áureo
como nosotros cuando nos acercamos.
Siento entonces que tu sombra protectora
me abraza, y eso es todo lo que necesito
para sentirme llena de vida. 
Me siento de tal modo enamorada
que no puedo negarlo.
Tendré que aceptarlo así.
Creo que hemos encontrado el amor
cuando ya habíamos perdido
todas las esperanzas.




Es como si un rayo de claridad
entrara por una rendija de pronto.
Para poder seguir adelante
tendré que separar lo que es vivir
de lo que es amar, porque si no,
me comportaré como una tonta.
Mientras más te alejes,
más voy a necesitarte.
Quiero que sientas la tensión mental
que me provocas, y para conseguirlo
sólo tienes que mirarme.

(Traducción de Andrés González Déniz)


Robyn Rihanna Fenty
(Saint Michael, Barbados, 1988)
Parece imposible ser más hermosa de lo que ella es

lunes, 6 de febrero de 2012

Algo huele a podrido en la renovación del PSOE

Los del PSOE, por definición,
son nacionalistas y socialistas como los nazis


Rubalcaba resultó elegido el sábado secretario general del PSOE, aunque a tenor de sus declaraciones debía de creer que había ganado la presidencia del Gobierno de España y olvidado que la dramática situación en la que viven los españoles se debe a la gestión del Ejecutivo del que él formó parte.


Tiene sesenta años y lleva desde 1988 en el poder: esto es lo que entienden por un hombre del futuro en el PSOE: un timonel al estilo de Mao Tse Tung, Erich Honecker, Josip Broz Tito, Kim Jong Il, Pol Pot, Fidel Castro o Leonid Brézhnev

Así que, al margen de las euforias y subidones de moral provocados por el triunfo congresual, debe tener claro que va a ser el líder de la oposición con 110 diputados, por lo que no podrá revocar los acuerdos del Gobierno con la Santa Sede ni ninguna otra propuesta demagógica que se le pueda ocurrir.




Por cierto, ha tenido ocho años para echar abajo los acuerdos con la Iglesia y no se le ha ocurrido hacerlo. También le ha sobrado tiempo en el Ejecutivo para tomar medidas que impidieran el crecimiento del número de parados, impedir los recortes que llevó a cabo el Gobierno de Zapatero o dar respuestas eficaces a los jóvenes que se ven obligados a irse fuera de España. Pero es ahora cuando dice que va a ponerse a trabajar en ello.




En su discurso de ganador faltaron ideas y sobraron lugares comunes y topicazos, y a lo largo de los tres días que duró el cónclave dio la sensación de que más que un debate con propuestas, se libraba una pugna por hacerse con el poder interno del partido.




Por ello no resultó creíble cuando afirmó: «Hemos puesto la base de un nuevo proyecto pensando en los españoles». Su próximo reto son las elecciones asturianas y, sobre todo, las andaluzas, ya que si pierde el último bastión de poder socialista, de poco le habrá servido ganar la Secretaría General.

(Artículo de opinión escrito por Carmen Gurruchaga y publicado por el diario "La Razón" el lunes 6 de febrero de 2012)

Carmen Gurruchaga Basurto
(San Sebastián, 1955)
Periodista y escritora
Amenazada varias veces de muerte por la ETA,
en 1997 sufrió en su hogar un atentado con explosivos

viernes, 20 de enero de 2012

Nada volverá a ser nunca tal y como lo era antes


LA GRAN ESTAFA

El modelo social y moral en el que hemos vivido en los últimos cuarenta años, desde los setenta, era insostenible, y así ha quedado claro con la crisis, por así llamarla, de estos últimos años. Hablamos de crisis y hay quien todavía piensa que se trata de eso, de un ajuste tras el cual todo volverá al mismo ritmo de antes. No es así, y los responsables políticos y las élites intelectuales lo saben.





El modelo es insostenible, primero, porque en los años setenta se quebraron los consensos morales que lo sostenían: el Estado del Bienestar de los años 50 y 60 se basaba en una familia estable, una distribución de roles muy clara entre mujeres y varones, una natalidad alta, una idea nacional basada en la solidaridad y la cohesión, una vida laboral continuada y sin rupturas. Todo eso saltó por los aires en los setenta. Muchos de los que vivimos esos años fuimos testigos de cómo aquel mundo se derrumbaba y bastantes contribuimos a que así ocurriera. La cultura oficial actual, la que se enseña en las escuelas y se difunde desde las instituciones estatales, es heredera de aquel movimiento. Esa cultura subvencionada sigue intentando subvertir un orden que pasó a mejor vida hace más de treinta años. A medida que pasa el tiempo su estupidez, como es lógico, resulta cada vez más insondable.




Otro factor de la crisis fue la globalización, que no es sólo un hecho económico. La globalización es también una nueva forma de situarse ante la vida. Los papeles sociales, que antes nos venían dictados, son ahora, si es que han sobrevivido, una decisión personal. Disfrutamos de una libertad casi ilimitada y somos, más que nunca, lo que decidimos ser. Como se ha dicho, todos los norteamericanos nacidos después de la legalización del aborto en 1973 son fruto, no de un hecho natural, sino de una decisión consciente y, se quiera o no, deliberadamente tomada.




Esa situación, que desde entonces no ha dejado de ampliarse a todos los países y a todos los campos de la vida, hace imposible un Estado del Bienestar concebido como un seguro que nos garantiza ante cualquier riesgo, ante cualquier eventualidad. Ese seguro universal respaldado por el Estado es una ficción y, como se ha dicho más arriba, los responsables políticos e intelectuales lo saben. Por eso la propuesta del ministro de Hacienda de poner a los responsables de este engaño monumental ante las consecuencias de sus actos va en la buena dirección, por mucho que resulte difícil de poner en práctica.




No pueden seguir en la vida pública quienes comprometen gastos imposibles de pagar sabiendo que lo son, prometiendo un bienestar y una seguridad que no van a existir e impidiendo con ello, además, cualquier posible crecimiento. Estamos ante una estafa que nos costará, si es que no nos ha costado ya, los esfuerzos y los ahorros de toda nuestra vida. Si eso no merece alguna clase de sanción social, es difícil imaginar que algo lo merezca. Se requiere por tanto algo de imaginación.

(Artículo de opinión escrito por José María Marco y publicado
en el periódico "La Razón" el jueves 19 de enero de 2012)

 
José María Marco García
(Escritor y profesor en la Universidad Pontificia de Comillas)

sábado, 7 de enero de 2012

De quien merecería ser leído con éxito rotundo

José Rosales Mateos
(Jerez de la Frontera, 1963)

"La poesía es palabra que titubea. Quien la escribe no sabe con seguridad qué es lo que dice ni por qué lo dice"

"Creo que uno de los peligros de nuestro tiempo es el de la acumulación de banalidades y amenas tonterías, lo que deja sin efecto ni resonancia lo importante"

"Publicar demasiado, en vez de ser una manera de hacerse oír, es una manera de no dejar oír"

"Al mercado le es muy difícil convertir las preguntas esenciales y lo trascendente en una mercancía y, por tanto, lo expulsa de los circuitos de opinión y propaganda. Creo que si tuviera muchos lectores eso sería la confirmación de que estaba haciendo algo mal"




"Soy un escritor lento, cada vez más lento. Para mí la dificultad de escribir poesía no reside tanto en expresar o comunicar en verso algo como en encontrar un estado previo a todo eso. Para escribir un poema antes tengo que desnacerme, quedarme en blanco para poder acoger las palabras adecuadas"

"El oficio, la destreza técnica, es también un peligro, porque invita a conformarte con lo bien hecho. Un poema puede mostrarnos todas las perfecciones y novedades técnicas que queramos que, si previamente no ha nacido de un vacío, siempre le faltará lo principal, lo que sólo se da en el vacío: la resonancia y el temblor"

"El libro que no cambia en algo a quien lo ha escrito es que no vale nada. Al fin y al cabo, somos la obra de nuestras obras. Lo que un poeta ha escrito antes ya no le sirve, no tanto porque le parezca insuficiente o insatisfactorio como porque ha dejado de ocurrirle, porque esos poemas antiguos han cesado de latir dentro de él y ya han hecho su obra en él"

"A la mayoría de los críticos les importa —más que la verdad o la emoción de un texto— su inserción en una historia progresiva de la literatura. Osip Manldestam decía que la teoría del progreso en la literatura es el aspecto más grosero y asqueroso de la ignorancia escolar"

Osip Emilyevich Mandelstam
(Varsovia, 1891 - Vtoraya Rechka, 1938)

"Si un poema vale algo es por ser testimonio, no de su tiempo, sino de algo que pasa inadvertido y que se mantiene escondido y puro a través del tiempo. Precisamente hoy he leído un poema del siglo X, de Ibn Al-Jatib, que me ha parecido más actual que el periódico de esta mañana"

"Escribir sobre nuestro tiempo es escribir de lo que sobra. No creo que haya que escribir —o pintar o componer música— para el presente. El presente no parece necesitar poemas, ni grandes frescos, ni oratorios"

"En la actualidad la gente está cohesionada alrededor de lo insignificante, de lo banal, y no requiere un sentido, ni héroes y, por tanto, tampoco ficciones que los creen y enaltezcan. Sin embargo, vendrá alguna catástrofe —tarde o temprano siempre vienen— y, quién sabe, entonces quizás la gente necesite verle un sentido a la vida y busque lo que hoy se está haciendo bajo tierra: palabras, imágenes, himnos para un tiempo que empieza"

(Fragmentos de una entrevista realizada por Carlos Javier Morales
al poeta José Mateos en el portal de internet www.poesíadigital.es)


 
 
CANCIÓN

Todavía casi un niño
y te sentaste a esperar
a orillas del gran silencio.

Pensabas que estando a solas
con tu voz quizás pudieras
robarle al mar su secreto.

Se te fue la juventud.
Mudos pasaron los años
y ahora estás hueco por dentro.

¿Podrías, si al fin sonara
del gran silencio el acorde,
llegar a cantar su eco? 




RECUERDO

Todavía algunas noches,
padre mío, me despiertas
y me preguntas, temblando,
como a través de la niebla,
si ha de venir algún día
para ti la primavera.

¿Es que no sabes que has muerto,
que donde estás no florece,
cuando es abril, la semilla,
aunque en el campo la entierres?

Y contestas: "Hijo, ¿cómo
me hablas estando yo ausente?
¿A quién de los dos, entonces,
está engañando la muerte?

(Poemas escritos por José Rosales Mateos y publicados en su libro titulado Canciones, Valencia, Editorial Pre-Textos, 2000)